El sello de identidad #Shona se logra aquí mediante el tallado inciso y el pulido intenso con calor y cera. Esto oscurece selectivamente los ojos, la nariz y los labios, haciéndolos destacar con un tono casi negro sobre el fondo marrón satinado.
El artista mantiene la forma del bloque original y respeta el vetado natural interno de la serpentina. En la filosofía Shona, el escultor no impone una forma, sino que libera el espíritu que ya habita en la roca.
Los rasgos geométricos y la mirada baja son típicos de la primera generación de este movimiento de Zimbabue. No expresan tristeza, sino una profunda conexión espiritual, meditación y respeto por los ancestros (Vadzimu).

Podría tratarse de:
Mweya (Espíritu): un título muy común para piezas donde el rostro parece emerger del interior de la roca, representando la fuerza vital o el espíritu que habita la piedra.
Ambuya(abuela) o Sekuru(abuelo): los rostros alargados con miradas bajas y pacíficas suelen representar a los ancestros protectores (Vadzimu), quienes vigilan a la familia con sabiduría y serenidad.
Por sus ojos semicirculares cerrados o vueltos hacia abajo simbolizan la paz interior y el pensamiento profundo.
